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Al menos desde 1584 es conocida como calle de la Compañía, o Compañía de Jesús, por la casa profesa de los padres jesuitas, allí instalados desde 1557; por esta misma razón, en ocasiones se la denomina calle de la Casa Profesa. Desde finales del siglo XVIII empieza a ser conocida también como calle de la Universidad, que ocupa dicho edificio desde 1771, coexistiendo ambos topónimos hasta la reforma general del callejero de 1845, en que se establece oficialmente Universidad. En 1903 se rotula con la denominación que hoy conserva, en memoria de Manuel Laraña y Fernández (1815-1903), abogado, catedrático, rector de la Universidad de Sevilla y senador del Reino, si bien la denominación de Universidad se mantiene incluso en la documentación oficial hasta los años veinte; en 1935 fue rotulada oficialmente como Laraña y Fernández, recuperándose la forma abreviada en 1949. Ancha, pectínea y de mediana longitud, es el resultado de una operación de ensanche culminada e n los años cincuenta de la presente centuria.
Históricamente ha sido vía de mucho tránsito, al formar parte del eje de comunicación Campana-Osario, función que se acentúa desde el establecimiento de los jesuitas en la misma y la afluencia de coches y literas que se dirigen a la iglesia de la Encarnación. Ya a finales del siglo XVI el Ayuntamiento solicita a los jesuitas que alineen la fachada con la de la iglesia ... "para que toda la pared vaya a la larga hasta la esquina ande quedan obligado que la rompan y dejaran el mismo sitio de ancho y largo, de manera que la dicha pared se ha de romper desde la puerta de la Iglesia hasta la esquina de la calle de Carpinteros" (actual Cuna). Unos años más tarde, en 1599, los jesuitas solicitan que el Ayuntamiento les pague lo que han cedido "para lo público" en esta calle, de donde cabe deducir que se habría procedido al retranqueamiento, pero manteniéndose un saliente en el tramo fina l, que dará lugar a un largo litigio entre el Ayuntamiento y el marqués de la Motilla, propietario de los terrenos, y que se prolonga hasta finales del siglo XIX, en que se consigue alinear toda la acera de los impares. Dentro de la operación de reforma interior y ensanche del eje Osario· Campana, en, 906 es aprobado un proyecto de alineación para el tramo comprendido entre Campana y laraña, y en 1911 se aprueba otro entre Laraña y Osario.
Por lo que a esta calle respecta, el retranqueamiento sólo afecta a la acera de los pares, ya que la opuesta está formada por edificios históricos, y es realizado en dos fases: en [a década de los veinte se derriban y alinean los edificios comprendidos entre Encarnación y Arguijo, y en la de los cincuenta el tramo que va de Arguijo a Villasís, adquiriendo la calle su configuración actual. Por el mucho tránsito que registra son frecuentes las referencias a su pavimentación: es enladrillada en 1588 y empedrada en varias ocasiones en la siguiente centuria; son habituales las referencias al pésimo estado del empedrado durante el XIX y es adoquinada por vez primera en 1885. Hoy posee calzada de asfalto y aceras de terrazo en tonos blancos y grisáceos, con robinias en alcorques, bastante descuidadas. Fue una de las primeras calles dotada, en 1958, con alumbrado fluorescente, y actualmente posee farolas de báculo. La edificación de la acera de los impares está constituida por tres edificios singulares: la iglesia de la Anunciación, antigua iglesia de la casa profesa de Los jesuitas, cuya construcción se finaliza en 1579. La cripta fue convertida en 1970 en Panteón de Sevillanos Ilustres, y allí se encuentran los enterramientos de la familia Ponce de León o los Perafán de Ribera, y personajes de las letras como Arias Montano, Alberto Lista, Bécquer, Rodrigo Caro, Gestoso, o Amador de los Ríos, entre otros. A continuación se encuentra el nuevo edificio de la Facultad de Bellas Artes, levantado en 1975 sobre el solar de la que durante casi dos siglos fue la sede de la Universidad literaria de Sevilla y anteriormente convento jesuita; este edificio se encuentra ligeramente retranqueado, protegido por varias columnas enlazadas con cadenas.
El resto de la manzana está ocupado por la fachada lateral de la casa-palacio de los marqueses de la Motilla, construida en la década de 1920 por Cina Coppedé y Vicente Traver, al estilo de los palacios tosca nos, y de la que es de destacar su torre. La acera de los pares se inicia con un edificio regionalista obra de Juan Talavera y Heredia y Ramón Balbuena (1922), con cuatro plantas y dos torreones. A continuación se encuentra el edificio del que hasta hace sólo unos años fue teatro Alvarez Quintero, inaugurado en 1950 con la obra de dichos autores teatrales Lo que hablan las mujeres. También es de destacar el edificio de viviendas esquina a Orfila, obra de Cómez Estern, de 1957, en cuyo subsuelo se conserva un pozo de noria árabe. Históricamente han sido las funciones de tránsito las que han presidido la actividad de esta vía y, desde el establecimiento de la Universidad en 1771, estuvo particularmente animada por los estudiantes. Así es recogida la solemne procesión del traslado de la Universidad: EI 31 de diciembre se juntó la Universidad con el colegio y precediendo soldados de a caballo, marineros, iban los estudiantes en caballos enjaezados precedidos de su Rector, que llevaba el estandarte de la Universidad con las armas de ella y de la ciudad, aseguran los ministros de la Universidad a caballo, después los vedeles y sus mazeros, y el maestro de ceremonia, a que seguía el claustro de Arte, Medicina, Cánones y leyes, y el de Teología, todos con borlas y muzetas de su respectivo color, y precedidos por el Sr. Rector, Juez, Canciller, con su muzeta negra y los fámulos y coches de respeto. Salió por la calle de San Gregorio a la lonja, Santa Marta, para que allí desde su palacio viese a la Universidad su Eminencia, siguió por Gradas a calle Génova, calle de la Sierpe, de la Cuna y la puerta del patio de escuela de la que había de ser real Universidad.
Desde el establecimiento del mercado de abastos de la Encarnación, era frecuente la presencia de vendedores ambulantes a lo largo de toda la vía, con las consiguientes molestias para el tráfico. Hacia 1870 existía allí la fábrica de cerveza y gaseosa alemana de Dekinder y Unzalu. Hoy Laraña conserva la función de tránsito que ha tenido a lo largo de su historia, así como la educativa, mantenida por la Facultad de Bellas Artes; han desaparecido los puestos de vendedores ambulantes, pero concentra una importante y diversificada actividad comercial en las plantas bajas; las oficinas han ido sustituyendo a las viviendas en las plantas altas, e incluso durante algún período los bajos del palacio del marqués de la Molilla estuvieron ocupados por un comercio. En una casa, esquina a Arguijo, vivió el poeta Juan de Arguijo y Manuel, que también se encuentra enterrado en el Panteón de Sevillanos Ilustres.

Fuente: Diccionario Histórico de las Calles de Sevilla (EXMO. AYUNTAMIENTO DE SEVILLA)