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La Casa Fabiola toma su nombre de la calle, que a su vez fue rotulada así por el Ayuntamiento de Sevilla en 1865 en homenaje al clérigo Nicholas Wiseman, nacido precisamente en esta casa el 2 de agosto de 1802. Wiseman, que llegó a ser cardenal en Westminster, publicó la obra 'Fabiola' en 1854 y en ella habla sobre los primeros años del Cristianismo.
La Casa Fabiola se encuentra en el número 5 de la calle de la que toma popularmente su nombre, haciendo esquina con la calle Madre de Dios y frente la calle Aire. Se trata de una clásica casa palacio sevillana, propia del barrio de Santa Cruz y de la Sevilla renacentista, que ha sido escogida por el Ayuntamiento de Sevilla para albergar la colección de arte de Mariano Bellver.
La casa palacio, que linda con la muralla de la antigua judería, se distribuye en torno a un patio con arcos de medio punto y galerías decoradas en estilo renacentista. El propio edificio se data en los siglos XVI-XVII, con elementos decorativos tan significativos como los artesonados del comedor y otras habitaciones, las puertas talladas y el zócalo de azulejería trianera de la escalera principal, del siglo XVIII.
Por lo demás, la Casa Fabiola se resume en un suntuoso edificio de 2.000 metros cuadrados en gran estado de conservación tras las rehabilitaciones efectuadas a principios del siglo XXI.
La familia Wiseman, que habitó la casa a principios del siglo XIX, es una más de las muchas páginas que atesora este edificio cuyo registro más antiguo se remonta a 1545, cuando tras la muerte de Juan Mejía, pasa a sus herederos. Si bien la historia de la Casa se puede rastrear hasta el siglo XVI, la morfología actual pertenece a los últimos años del siglo XIX y primeras décadas del XX cuando residen en ella los Marqueses de los Ríos, últimos propietarios y cuyos herederos vendieron el inmueble a la Fundación José Manuel Lara. Será en estas décadas cuando se colocan los zócalos de azulejos que decoran zaguán, patio y prácticamente todas las estancias de la planta baja, se habilita el salón de baile con sus estancias previas y se decoran los comedores de invierno y verano. La casa adquiere un aspecto palaciego que el futuro Museo Bellver deberá poner en valor y utilizar para dar carácter y personalidad al contenedor de la colección donada por Mariano Bellver.
La labor de coleccionismo de Mariano Bellver se remonta a 1960, cuando Bellver comienza con la adquisición de obras pictóricas. La colección ha estado viva desde entonces y ahora el Instituto de la Cultura y las Artes del Ayuntamiento de Sevilla ha adquirido la Casa Fabiola para desarrollar, en colaboración con el coleccionista Mariano Bellver y el comisario Ignacio Cano, este proyecto museográfico con el objetivo de mostrar las diversas manifestaciones y técnicas artísticas representadas en la donación que el coleccionista ha realizado al Ayuntamiento de Sevilla con el objetivo de que ciudadanos y visitantes puedan admirar una parte de nuestra historia del arte.
La colección se ha ido formando a través de adquisiciones a particulares, en subastas nacionales e internacionales y en el comercio local y nacional. La predilección por la pintura de Mariano Bellver se manifiesta en la cantidad y calidad de obras que forman su colección, siendo fiel a su criterio de la búsqueda de los autores más representativos de la pintura sevillana denominada como costumbrista, en la que la temática recoge escenas de costumbres o paisajes locales.
La escultura se incorpora paulatinamente a su colección con el paso de los años. Este interés está originado por ser nieto del escultor Ricardo Bellver, autor de la portada de la Asunción de la Catedral de Sevilla y del que conserva un interesante legado. También destaca el vaciado de El ángel caído, cuyo original se encuentra en el parque del Retiro de Madrid. Otras manifestaciones artísticas incluidas en la donación son los muebles y la cerámica que, en la mayor parte de los casos, han sido adquiridas para decoración de su casa y uso doméstico, desempeñando la función para las que fueron creadas.
La donación está compuesta por 299 pinturas, 18 esculturas de mármol, 7 esculturas de marfil, 31 esculturas de madera policromada, 13 relojes, 44 muebles, 42 piezas de cerámica y porcelana y 50 figuras de hueso y marfil, así como 63 figuras de barro y bronce. Un total de 567 piezas.
La misión cultural de este proyecto -desarrollado por ICAS-, está basada en la peculiaridad de un contenido único y la de un contenedor singular. Esta misión aspira a promover un dinamismo intelectual, científico, educativo y de disfrute, que enriquezca la oferta cultural de la ciudad y promueva nuevas vías de interacción con el público, a la vez que procure el acercamiento de nuevos públicos potenciales. La historia de Sevilla durante el siglo XIX, la literatura, la música, las bellas artes en general y la influencia y transmisión de conocimientos importada y exportada por los viajeros románticos, constituyen la base sobre la que se conforma la realidad de la ciudad actual. Un reto que posiciona el proyecto Bellver-Fabiola como un icono de modernidad a la hora de interpretar, difundir su patrimonio y establecer nuevos y originales vínculos culturales con los ciudadanos y los visitantes.
El estudio y la conservación de la colección constituyen la base indispensable para la gestión de la institución. La materia más interesante de la colección es la pintura sevillana del XIX-XX y su relación con la literatura, los viajeros y su influencia en el arte y la cultura como nacimiento del turismo, el coleccionismo artístico. La significación del propio continente -la casa Fabiola-, muestra ilustre de la arquitectura civil sevillana, pone en relación el continente con su contexto original.
La misión educativa del proyecto Bellver-Fabiola se articulará en dos bloques: el primero atenderá implícitamente al carácter material de la colección, donde los elementos de aprendizaje son los propios cuadros, las esculturas, el mobiliario, los espacios, etc. El segundo bloque basará su discurso en todas las relaciones que la propia casa, la colección, los argumentos de las obras, etc. establezcan directa o potencialmente con el espacio físico, social, intelectual, mediático y tradicional de la propia ciudad. El proyecto Bellver-Fabiola constituye una herramienta única para realizar un doble recorrido: ayudar a contextualizar el presente de Sevilla, desde elementos físicos realizados en el pasado. Para todo ello, se dispondrá un laboratorio-departamento educativo, desde el cual se pondrán en práctica las técnicas más modernas de la pedagogía museológica.

Fuente: blog Cultura de Sevilla y Otros